Tampoco nosotros los vemos. Somos espectadores de lo invisible, cámara oscura de las imágenes que nos ayudan a reconstruir ese país que el errante ha ido tejiendo como un retrato hablado de sí mismo, como un desvarío de la memoria,
como una señal de pañuelos a los sueños, como volver a patear las hojas secas por el Parque Forestal (que no aparece en este sueño) con una bufanda hilachenta amarrada al cogote. |
 Reunión sindical, Ovalle |