La injusticia y el dolor no se han ido, se han agarrado allí con más firmeza y comienzan a dar golpes con los puños en la ventana del errante, desde lejos y le van haciendo señas desesperadas para que no deje de mirarlos mientras se van deshaciendo
a través del vidrio. A través de tantos vidrios. |
 Santiago, parque Cousiño (O'Higgins) |